Nuestra Historia
Piscifactoría Peña SAC se fundó por iniciativa del Dr. Ranulfo Peña Monge, un abogado visionario con una profunda pasión por el desarrollo rural y la innovación en la sierra peruana.
En los años 80, una época en la que la acuicultura comenzaba a emerger como una alternativa sostenible en regiones andinas como Cajamarca, el Dr. Peña inició sus primeras experiencias en el cultivo de truchas. Utilizó unos ambientes acuícolas de su propiedad, ubicados en el pintoresco lugar denominado Occoruro, en su natal Moya. Adaptó estos espacios naturales —que originalmente funcionaban como un molino de granos accionado por una fuerza hidráulica— para transformarlos en una piscigranja funcional. Las aguas cristalinas que nacen en las inmediaciones del predio, provenientes de fuentes de alta montaña, recibieron un nuevo destino: en lugar de solo impulsar molinos tradicionales, ahora se destinaron al uso productivo con la actividad piscícola, fomentando un ciclo de vida acuático controlado y respetuoso con el entorno.


Esta experiencia inicial fue no solo gratificante, sino también de excelentes resultados, demostrando la viabilidad de criar truchas arcoíris en condiciones locales con agua fría y oxigenada. Motivados por estos logros tempranos, que incluyeron cosechas exitosas y una mejora en la calidad de la producción local, el Dr. Ranulfo Peña decidió madurar una idea más ambiciosa: expandir el proyecto a una escala mayor. Compartió esta iniciativa visionaria con sus hijos, Tulio y Edilberto, quienes acogieron la propuesta con entusiasmo y un interés particular en convertirla en realidad. Juntos, exploraron perspectivas para generar un proyecto relevante en el ámbito empresarial, integrando conocimientos en derecho, gestión y acuicultura para superar los desafíos iniciales, como la adaptación de infraestructuras y el manejo sostenible de recursos hídricos.
A cuyo efecto, esta familia unió esfuerzos, voluntad y un tesón inquebrantable en el trabajo diario. Superaron obstáculos como las limitaciones tecnológicas de la época y las condiciones climáticas variables de los Andes, hasta lograr posicionar a Piscifactoría Peña SAC en un lugar preponderante en la industria acuícola regional. De esta manera, hicieron realidad un sueño anhelado por mucho tiempo: el de una persona tenaz y consecuente con sus ideales de desarrollo, progreso y superación personal y comunitaria. Sobre todo, destacaba su espíritu altruista y humano, que no solo impulsó el crecimiento de la empresa, sino que también contribuyó al empleo local, la nutrición saludable en la zona y la preservación de prácticas sostenibles en la crianza de truchas.








Dr. Ranulfo Peña Monge
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